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viernes, 11 de junio de 2010

Sansón y Dalila, de Saint-Saëns


Esto de comprometerse, aunque sea de una manera informal, a escribir todos los viernes tiene sus problemas, aparecen días como hoy, con mil cosas que hacer y de pronto te dice una vocecita: Añádele a todo escribir sobre la ópera de saint-Saëns.

Así que hoy me vais a perdonar, pero la cosa está escasa...

Además, de Saint-Saëns ya he contado muchas cosas en este blog, que tenía barba, que era profesor de contrapunto, que tenía un santido del humor un poco extraño...

Hoy no quiero hablar mucho del autor, pero tampoco mucho de la pieza en sí, porque qué voy a decir de Sansón y Dalila que no se sepa ya.

Evidentemente hace referencia a un texto bíblico. Sansón era un tipo que tenía un fuerza descomunal, porque había sido elegido por el Dios de Israel para acabar con los filisteos de una vez por todas. Pero Sansón, aparentemente tenía un sólo punto débil. Digo aparentemente, porque luego nos daremos cuenta de que eran dos puntos débiles los que tenía. Resulta que toda su fuerza residía en el pelo. Sansón no se había cortado el pelo nunca, y entonces era super-fuerte. Pero si se cortaba el pelo, su fuerza se escapaba y se convertía en un hombre normal y aburrido. Los filisteos, no sabían donde residía la fuerza de Sansón (digo yo que se lo podían haber imaginado, al ver a un tipo que tenía mucha fuerza y nunca se cortaba el pelo, relación causa-efecto, pero nadie se lo imaginó). Como le preguntaban y Sansón no soltaba prenda, se les ocurrió a los filisteos enviar a una muchacha linda y seductora a ver si ella se lo sonsacaba. Esa era Dalila, (segundo punto débil de Sansón). La chica empezó a hablarle de cosas bonitas, a decirle que ella era una muchacha sensible, que hay que ver que estamos peleaos y podíamos ser amigos y sobre todo a tratar de convencer a Sansón de que estaba enamorada de él y que le querría siempre y tal.

Este el es punto central de la ópera. El aria "Mon coeur s'ouvre a ta voix", que canta Dalila para enamorarlo a otro y conseguir su secreto es el verdadero punto culminante de la ópera. Fue el primer aria que escribió este hombre y a partir de aquí se desencadena todo el material para el resto de la ópera, aunque en verdad Saint-Saëns no trabajaba como otro (Mahler por ejemplo) pudiera hacerlo, extrayendo todos y cada uno de los elementos musicales de dicho aria, pero sí que es cierto que el pensamiento de centro neurálgico de la obra está aquí.

Después de que Saint-Saëns se enamore, Dalila le pregunta por el secreto de su fuerza, él se lo dice, Dalila le corta el pelo mientras duerme y Sansón pierde su fuerza. Es entregado a los filisteos, que le sacan los ojos con cantos ardientes (como Santa Cecilia, que también le sacaron los ojos con cantos ardientes, y un error de traducción se tomó lo de cantos ardientes por otro lao y ahora es patrona de la música).

El final de la ópera, pues es evidente. A Sansón le creció un poquito el pelo, y cuando lo llevaron a un circo lleno de filisteos le preguntó a un tipo que había por allí:

-Oye, puedes decirme cuales son las columnas que sustentan toda la estructura del edificio?

-Si claro, te llevo.

Y allí las destrozó con su recien readquirida fuerza y el edificio se vino abajo y todos murieron.

Y más o menos este es el argumento de la ópera.

Parece ser que cuando Saint-Saëns la quiso estrenar, los eclesiastas de turno se negaron porque no querían aceptar que un texto sagrado fuera representado en un teatro de ópera, que seguramente fuera visto como un foco de perversión, más después de las óperas de Meyerbeer.

Así que hicieron una traducción al alemán y la estrenaron en Weimar, el dos de Diciembre de 1877.

Os dejo una grabación de youtube del aria central en cuestión. Es tan, tan bonita que emociona a cualquiera que tenga un pelín de sangre en las venas. Pero hay que escucharla con algo de concentración. Aunque la calidad no sea del todo buena, no importa. Espero que os guste.


Hasta la semana que viene!

viernes, 18 de septiembre de 2009

El carnaval de los animales, de Saint-Saëns



Esta semana ha llegado el blog a las 10.000 visitas. Eso normalmente se celebra con un post especial que agradece a los lectores su fidelidad y todas esas cosas. En esta ocasión el visitante nº10.000 ha llegado sin pena ni gloria. A mí me ha pillao a caballo entre dos ciudades. En medio de eso que se suele llamar "mudanza". Dejo de vivir en una ciudad, para empezar a vivir en otra. Un caos, vaya. Es por eso que hoy no pondré el enlace a megaupload con la grabación como solía hacer. No sé donde andará el CD con el carnaval de los animales. También aprovecho para comentar que no tengo idea de cuando volveré a tener conexión a internet en la ciudad nueva. Todo depende de Telefónica. Es por ello que quizá percibáis un ligero desajuste, que trataré por todos los medios de minimizar. Por supuesto.

Hace 123 años, Saint-Saëns no tenía este problema, porque en su época no existía internet, y mucho menos el mundo Blogger. Pasó unas vacaciones en un pueblito de Austria y allí escribió, según cuentan, esta suite musical. Saint-Saëns, en el fondo era un ecléctico. Si echáis un vistazo a su producción musical tiene piezas escritas en una cantidad muy diversa de estilos. Y en el fondo era también una especie de cachondo mental. La pieza que hoy nos ocupa está plagada de referencias a otras músicas que se salen de contexto, y de críticas al sistema musical de la sociedad de su tiempo. Incluso en alguna ocasión se rie de sí mismo. Se trata de 14 piececillas muy cortas, cada una de las cuales hace referencia a un animal distinto. Se supone que los animales están en el bosque, se aburren, y deciden hacer un desfile.

Empieza el león, que es el rey de la selva y abre por tanto el desfile, con una marcha muy triunfal. Despues las gallinas con sus polluelos, los hemiones, las tortugas, que bailan el can can de offenbach, pero a velocidad reducida (claro, son tortugas), el elefante, (en esta ocasión, suenan "las sílfides" de Berlioz, pero en una tesitura mucho más grave. Después vienen los canguros, el acuario, los "personajes de largas orejas", es decir, los burros que son asignados a los violines, y dicen por ahí que Saint-Saëns estaba pensando en los críticos musicales cuando escribió esa pieza. Después aparece el Cuco, que en verdad se había quedado en el fondo del bosque, pero se le oye, la pajarera, y ahora de pronto aparecen los pianistas, que son retratados como si fueran animales también, haciendo ejercicios de técnica pianística. Después los fósiles en clara referencia a los profesores de contrapunto. ¡Y el propio Saint-Saëns era profesor de contrapunto! De hecho, musicalmente esta es la pieza más compleja de toda la suite. Incluye una fuga a tres voces con el tema "campanitas del lugar" que solo dura unos segundos. No es fácil. También hay una referencia clara a su propia Danza macabra al principio de la pieza (el xiolófono imitando el chocar de huesos). Después una pieza lenta que se llama "el cisne" y para terminar, un final con elementos de todas las piececitas, como si todos hubieran salido al escenario para saludar.

Es evidente, que Saint-Saëns que era considerado un hombre serio con una gran barba así como la de Brahms, trató de que en vida no se escuchara esta obra. La tocó con un grupo de amigos en una casa privada y seguro que lo pasaron todos muy bien y se pillaron la cogorza del siglo. Pero después Saint-Saëns se cuidó muy bien de que la cosa no trascendiera. El cisne es la única pieza que se editó y se tocó en vida del compositor.

Luego también se cuidó de dejar claro que una vez muerto, le daba igual lo que pasara con su reputación de hombre serio con larga barba blanca así como la de Brahms, y que por tanto, cuando ya no estuviera entre nosotros, podían hacer con la partitura lo que buenamente quisieran, así que cuando esto ocurrió, en 1921, la pieza se editó y se hizo famosa en el mundo entero.

Ahora es una de las más escuchadas en las aulas, junto a la "guía de orquesta para jóvenes", de Briten o "Pedro y el Lobo", de Prokofiev por su supuesto caracter didáctico .

jueves, 5 de marzo de 2009

La danza macabra, de Saint-Saëns


Saint-Säens era francés. Y como todos los franceses era un tipo peculiar. Aunque vivió en la época de transición entre los siglos XIX y XX, su estilo no se parece mucho al de la gentecilla que vivió en ésta época. Bueno, quizá un poco a Fauré. Pero desde luego no tiene nada que ver con Debussy, ni con Ravel, ni con Mahler, ni con Schömberg, ni con Strauss (Richard, claro) ni con Satie, ni con Brahms, ni con Liszt, ni con...

Por partes:

Hace mucho tiempo, no existían los conservatorios. Si querías ser compositor, o una de dos, o le pagabas a un maestro y que te enseñara (por ejemplo, el caso de Mendelssohn) o te ponías a componer y que pasara lo que tuviera que pasar (por ejemplo, el caso de Schumann). A lo mejor había escuelas donde se enseñaba música y esas cosillas, pero desde luego no se hacía de manera profesional, como se hace ahora... bueno.

Un día, a una gente, se le ocurrió que sería buena idea crear un organismo en Paris, para enseñar música allí. Y claro, para que la gente fuera y tuvieran éxito, pues tuvieron que vender algo nuevo. Se les ocurrió vender una serie de reglas armónicas y contrapuntísticas, las cuales, si eras capaz de cumplirlas te darían un resultado aceptable. Se suponía que una vez fuera del conservatorio, olvidarías esas reglas que te habían enseñado a andar y crearías otras cosas con un lenguaje propio, y se suponía que si no tenías talento, pues siguiendo esas reglas podrías defenderte a la hora de hacer arreglos y otras cosillas (vaya, como en todas las carreras, digo yo)
El caso es que Saint-Saëns tenía talento, pero por alguna extraña razón no se olvidó de esas reglas. Quizá porque ayudó a instaurarlas (según cuenta la leyenda). Total, que por eso su estilo es tan "descafeinado". Es lo que después hemos comenzado a llamar un estilo académico. (Antes no existía ese estilo, porque no existía tampoco la academia). Por ejemplo, en uno de sus conciertos para piano, no recuerdo ahora cuál, se puede escuchar un pasaje que es en verdad un contrapunto a dos voces en 4ªespecie. Es el úncio compositor al que le he oído algo así. Y luego es curioso, porque él criticaba a los profesores de contrapunto. Compositores...

En 1874 escribió la Danza Macabra. Esta danza es un ejemplo de lo que se llama Música programática, es decir, aquélla que sigue un guión, o cuenta una histora. En este caso, comienza con las doce campanadas, simbolizadas por doce repeticiones de la nota Re. Después, aparece la muerte con su violín, lo afina, y se pone a tocar. Como resulta que estamos en un cementerio, pues los muertos hechos esqueletos en su mayoría, se levantan de su tumba y se montan el jolgorio padre junto con la muerte. Al final amanece, canta el gallo y todos vuelven a sus tumbas. El canto del gallo es un solo de clarinete, y el regreso a las tumbas está musicalizado con unos golpes de timbal que representan los golpetazos que pegarían las lápidas. Hoy en día, que todo el mundo está "enterrado" en un nicho, pues no podría pasar esto. Total, que al final la muerte se va también y el cementerio vuelve a quedar solitario. Saint-Saëns utilizó en esta pieza (y fue pionero en su utilización orquestal) un instrumento importado de África, que se llama Xilófono. Ahora todos conocemos este instrumento, pero alguien me contó una vez que en el primer ensayo un músico le preguntó a Saint-Saëns que qué instrumento era ese de nombre tan extraño, y parece ser que Saint-Saëns le contestó:

-Es un instrumento que usted puede ver en la tienda de música de la esquina.

Total, que esta historia es curiosa, pero no tiene mucha pinta de ser cierta. Me imagino que no lo sería porque supongo que en el primer ensayo ya tendrían el xilófono allí y Saint-Saëns le diría al músico:

-Un Xilófono es esto.

En el estreno no gustó mucho. Dicen por ahí que sólo le gustó a un tipo, que se llamaba Franz y se apellidaba Liszt. Y aunque le quedaba muy poco tiempo de vida (pero él no lo sabía, claro) pues hizo un arreglo para piano sólo que está muy chulo.

Mucho tiempo después, ya en el siglo XX, un pianista famoso que se llamava Vladimir Horowitz, y al que le gustaba cambiar las notas de las piezas románticas, cogió la versión de Liszt y la modificó, haciéndola más difícil aún. Y ya, hace poco, me parece que Volodos metió algunas notas más por ahí, pero no estoy seguro.

Luego llegó Michel Jackson e hizo "Thriller", pero eso no tiene nada que ver.

Total, que intentaré colgar aquí la versión orquestal, y la versión de Horowitz, interpretada por él mismo.

Pero eso será, seguramente, cuando vuelva a casa. (El Domingo)

¡Hasta pronto!

Danza Macabra versión piano

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