
Esto de comprometerse, aunque sea de una manera informal, a escribir todos los viernes tiene sus problemas, aparecen días como hoy, con mil cosas que hacer y de pronto te dice una vocecita: Añádele a todo escribir sobre la ópera de saint-Saëns.
Así que hoy me vais a perdonar, pero la cosa está escasa...
Además, de Saint-Saëns ya he contado muchas cosas en este blog, que tenía barba, que era profesor de contrapunto, que tenía un santido del humor un poco extraño...
Hoy no quiero hablar mucho del autor, pero tampoco mucho de la pieza en sí, porque qué voy a decir de Sansón y Dalila que no se sepa ya.
Evidentemente hace referencia a un texto bíblico. Sansón era un tipo que tenía un fuerza descomunal, porque había sido elegido por el Dios de Israel para acabar con los filisteos de una vez por todas. Pero Sansón, aparentemente tenía un sólo punto débil. Digo aparentemente, porque luego nos daremos cuenta de que eran dos puntos débiles los que tenía. Resulta que toda su fuerza residía en el pelo. Sansón no se había cortado el pelo nunca, y entonces era super-fuerte. Pero si se cortaba el pelo, su fuerza se escapaba y se convertía en un hombre normal y aburrido. Los filisteos, no sabían donde residía la fuerza de Sansón (digo yo que se lo podían haber imaginado, al ver a un tipo que tenía mucha fuerza y nunca se cortaba el pelo, relación causa-efecto, pero nadie se lo imaginó). Como le preguntaban y Sansón no soltaba prenda, se les ocurrió a los filisteos enviar a una muchacha linda y seductora a ver si ella se lo sonsacaba. Esa era Dalila, (segundo punto débil de Sansón). La chica empezó a hablarle de cosas bonitas, a decirle que ella era una muchacha sensible, que hay que ver que estamos peleaos y podíamos ser amigos y sobre todo a tratar de convencer a Sansón de que estaba enamorada de él y que le querría siempre y tal.
Este el es punto central de la ópera. El aria "Mon coeur s'ouvre a ta voix", que canta Dalila para enamorarlo a otro y conseguir su secreto es el verdadero punto culminante de la ópera. Fue el primer aria que escribió este hombre y a partir de aquí se desencadena todo el material para el resto de la ópera, aunque en verdad Saint-Saëns no trabajaba como otro (Mahler por ejemplo) pudiera hacerlo, extrayendo todos y cada uno de los elementos musicales de dicho aria, pero sí que es cierto que el pensamiento de centro neurálgico de la obra está aquí.
Después de que Saint-Saëns se enamore, Dalila le pregunta por el secreto de su fuerza, él se lo dice, Dalila le corta el pelo mientras duerme y Sansón pierde su fuerza. Es entregado a los filisteos, que le sacan los ojos con cantos ardientes (como Santa Cecilia, que también le sacaron los ojos con cantos ardientes, y un error de traducción se tomó lo de cantos ardientes por otro lao y ahora es patrona de la música).
El final de la ópera, pues es evidente. A Sansón le creció un poquito el pelo, y cuando lo llevaron a un circo lleno de filisteos le preguntó a un tipo que había por allí:
-Oye, puedes decirme cuales son las columnas que sustentan toda la estructura del edificio?
-Si claro, te llevo.
Y allí las destrozó con su recien readquirida fuerza y el edificio se vino abajo y todos murieron.
Y más o menos este es el argumento de la ópera.
Parece ser que cuando Saint-Saëns la quiso estrenar, los eclesiastas de turno se negaron porque no querían aceptar que un texto sagrado fuera representado en un teatro de ópera, que seguramente fuera visto como un foco de perversión, más después de las óperas de Meyerbeer.
Así que hicieron una traducción al alemán y la estrenaron en Weimar, el dos de Diciembre de 1877.
Os dejo una grabación de youtube del aria central en cuestión. Es tan, tan bonita que emociona a cualquiera que tenga un pelín de sangre en las venas. Pero hay que escucharla con algo de concentración. Aunque la calidad no sea del todo buena, no importa. Espero que os guste.
Hasta la semana que viene!

