Pues eso, que Wagner era un tipo alemán, que un día se le fue la pinza y dijo: Voy a escribir una ópera que dure cuatro días. Y de ahí salió el anillo de los nibelungos. Pero todo empezó mucho antes. Mucho, mucho. Resulta que Wagner no era de estos tipos que estudian música desde jovencitos. Él empezó tarde, con 15 años, creo, y le gustaban muchas cosas distintas. Le gustaba la literatura, le gustaba la música y le gustaba el teatro. Al principio empezó escribiendo óperas según la tradición heredada de Meyerbeer y compañía, pero pronto decidió crear un tipo de ópera nuevo. Una ópera germana.
Hasta entonces, Alemania tenía un fuerte peso musical en lo que a repertorio sinfónico se refiere, pero no era muy importante en cuanto a ópera se refiere. Aunque se habían escrito óperas en Alemania, por supuesto, la ópera en aquélla época era o bien italiana o bien francesa, en cuanto a estilo, claro, porque el texto podía estar escrito en alemán, como en la flauta mágica, por ejemplo. Pero a Wagner se le ocurrió que podría hacer un tipo de música que ensalzara al pueblo alemán y para ello tomó elementos sinfónicos de la tradición sinfónica y también elementos motívico-temáticos de las mitologías nórdicas. Escribió muchas óperas, pero yo hoy voy a hablar de "El anillo de los nibelungos". Y ya sé que en el título pone "Del nibelungo", pero creo que la traducción real debería ser en plural, porque en alemán es "Der Ring des nibelungen".
El argumento es bastante complejo, porque también la ópera es bastante larga. Aunque muchos digan que se trata de una tetralogía, en realidad debe ser considerada como una trilogía. Hay tres partes, "La walquiria", "Sigfrido" y "El ocaso de los dioses", precedidas por otra ópera, más pequeñita, que se llama "El oro del Rhin", pero claro, el Oro del Rhin es una especie de preludio/introducción, que viene a situarnos en la acción, es como un antes. Además, Wagner lo entendía así. El libreto está creado a base de fundir cuentos y mitologías germánicas y nórdicas y cuenta la historia de un anillo de poder. Muchas de las leyendas coinciden con las que tomó Tolkien para su celebérrimo "El señor de los anillos".
En nuestra Tri-(tetra)-logía, todo empieza con unas ninfas que viven en el Rihn que tienen un oro que si lo fundes y haces un anillo con él puedes dominar a los que haya a tu alrededor, pero para fundirlo tienes que renunciar para siempre al amor. En eso que llega un nibelungo, (mitad enano y mitad elfo (pero elfo de verdad, no elfo tipo el señor de los anillos; los elfos eran pequeños y feos y peludos y con las orejas grandes), pero además, nuestro nibelungo era negro). Pues eso, que el nibelungo intentó ligar con las ninfas del Rhin y ellas se ríen de él. Le dan esperanzas pero en verdad sólo quieren meterse con el muchacho, así que el nibelungo en un pronto renuncia para siempre al amor verdadero, les quita el oro, se va a su casa que está debajo de la tierra y somete a todos los demás nibelungos. Ese es el principio de la película, y si sigo contando con ese nivel de detalle, nos podemos tirar catorce horas escribiendo y leyendo. Así que os cuento un poco por encima. Wotan es una especie de semidios que ha pedido a unos gigantes que le construyan un castillo que se llama Walhalla. Pero cuando los gigantes terminan no les quiere pagar (no os voy a decir el precio del castillo, hala) y les dice que si eso les da el tesoro del nibelungo, anillo incluído. Como el nibelungo es tongo, se baja a hacerle una visita y se lo roba. Por tanto el anillo pasa a manos de los gigantes, que no saben usarlo y lo tienen guardao.
Luego hay dos hijos de Wotan, que son gemelos pero no lo saben y se enamoran tienen a su vez otro hijo. No me acuerdo muy bien por qué, (porque ví la ópera hace mucho tiempo y no me apetece volver a verla ahora y además si me equivoco en el argumento podéis verla vosotros y salir de dudas o quizá la habéis visto ya) Wotan se enfada con el hijo este y encarga a una Walkiria que lo mate, pero la Walkiria no le hace caso, así que Wotan la castiga a dormir hasta que un caballero la despierte. La rodea de fuegos y tal para que sólo uno pueda ser el que acceda a su lecho (Wotan que no era tonto, sabía bien quién iba a ser ese uno...) Total, que ese uno se llamaba Sigfrido y casualmente era el hijo del hijo de Wotan, cuya madre lo había entregado a otro nibelungo que tenía una relación familiar con el primero (ya vamos por la segunda-(tercera) opera de la tri-(tetra)-logía. El chaval se había criado con este hombre y un día decide volver a forjar una espada mágica que su abuelo le había hecho llegar a su padre de alguna manera un poco artúrica y que bueno, si la volvía a forjar tendría una espada muy poderosa. Con esa espada mata al dragón y le quita el anillo. Sigfrido tampoco sabe utilizarlo, pero como es fuerte y valiente consigue rescatar a la walkiria y se queda a vivir con ella. Al final, unos chavales le hacen una especie de lavado de cerebro a Sigfrido para que les entregue a ellos a la Walkiria y el anillo, lo que acaba con la poca paciencia que le quedaba a la walkiria, que coge el anillo y se lo devuelve a las ninfas del Rhin y al final todos se mueren.
Como véis, lo que he contado es una versión libre de lo que pasa en realidad. La ópera tiene mucho más sentido y pasan muchas más cosas, por supuesto. De hecho, si la veis entera, podéis pasaros como 15 horas en el teatro. Por eso se hace en cuatro días.
El problema con el que se encontró Wagner cuando terminó de escribir la ópera era que había utilizado muchos instrumentos pesados (tubas wagnerianas, trombones contrabajos, trompetas bajas) además de una orquesta bastante gigante, por lo que no podía representarla en ningún sitio. Wagner necesitaba un teatro creado especialmente para hacer su ópera, además de una publicidad apropiada y un montón de cosas por el estilo. El teatro que buscaba Wagner debía tener a la orquesta literalmente debajo del escenario, para que así la orquesta no tapara a los cantantes. Como montar un teatro así debía de ser caro, a Wagner se le ocurrió escribir una carta a todos los príncipes y personajes pudendos de Alemania pidiéndoles dinero para el proyecto. A cambio en la carta les decía que había desarrollado un tipo de música genuínamente germánica y que eso era lo que Alemania necesitaba para ser superior y tal. La carta no tiene desperdicio. Yo la leí no sé muy bien donde, pero como ahora vivo sin mis libros, pues no la puedo ni siquiera buscar. En fin, que al final un principe alemán, Ludwig II, de Baviera aceptó y le montó un teatro molón en Baireuth. Y entre todos decidieron montar un festival cada año con las óperas de Wagner.
Hoy en día se sigue haciendo, cada año, por estas fechas (un poco más tarde creo yo) todos los seguidores de Wagner se juntan en Baireuth a escuchar sus óperas y pasan una muy buena semana. Perdón! ¿Dije todos? No, todos no, porque la lista de espera para conseguir una entrada es lo que se dice... inmensa. Años y años hay que esperar para poder asistir. Yo creo que todavía debe haber algún contemporaneo de Wagner en esa lista....
En fin, que esto ha sido por hoy. No pongo enlace a Megaupload, porque cualquiera tiene paciencia para subier toda la ópera, y además, dudo que donde estoy sea legal, y no me atrevo a poner enlaces, pero pongo un enlace a un video a Youtube.
Como toda la ópera está genial, cojo un fragmento al azar. Ea
La semana que viene... más.
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sábado, 9 de julio de 2011
viernes, 17 de abril de 2009
El idilio de Sigfrido

Wagner estuvo casado con una muchacha. Pero un día conoció a Cósima Liszt (la auténtica hija de Franz Liszt). Se enamoraron salvajemente, huyeron, tuvieron dos hijas y un hijo y luego ya se casaron. Tuvieron que huir, porque en realidad, la segunda muchacha estaba casada con un director de orquesta, que era Hans Von Bülov y claro, eso de que tener una hija con la mismísima cara de Wagner, pues no estaba bien visto. Total, que se marcharon a Suiza, intentando disimular, pero no hubo manera de ocultarlo, y se enteró todo el mundo musical europeo y se lió un escandalo. Pero todos los escándalos se olvidan.
Pasaron los años, y Wagner y su nueva mujer tuvieron un hijo. Como a Wagner le molaba mucho todo el tema de la mitología germana decidió ponerle a su hijo "Sigfrido". De hecho ya tenían una niña que se llamaba Isolda y otra que se llamaba Eva, que no es un nombre mitológico, pero da igual.
Sigfrido (el mitológico) era una especie de héroe que había nacido de la relación entre dos hermanos gemelos, que habían sido separados al nacer, y que eran hijos de un semidios, que se llamaba Wotan. Como los habían separado al nacer, pues no sabían que eran hermanos, y por eso tuvieron un hijo. El caso es que Wotan se cargó a los padres de Sigfrido porque le habían desobedecido y tal, y Sigfrido se crió en el bosque con un nibelungo, que es en realidad una mezcla entre elfo y enano, pero en feo. Estuvo allí porque su madre lo dejó justo antes de morir. El nibelungo no le dijo nada a Sigfrido sobre su origen, pero Sigfrido era guapo, fuerte e inteligente, y Mime, que así se llamaba el medio enano-medio elfo, era pequeño, feo y un poco tonto. Total, que Sigfrido se olía algo raro. Casualmente, Sigfrido podía hablar con los pájaros, y uno le contó la verdad (Yo creo que de ahí viene lo de: Me lo ha dicho un pajarito). Sigfrido se enfrentó a Mime y le mandó a tomar vientos. Luego se fue a correr aventuras, mató a un dragón, (pero esto tiene que ver con otra historia), y al final se enamoró de una walquiria, que, cual bella durmiente, estaba dormida esperando a que un caballero fuerte y apuesto la despertara. Estaba toda rodeada de fuegos para que no pudiera despertarla cualquier pringaillo que pasara por allí, sino uno verdaderamente fuerte y valiente. Total, que la despertó con un beso, como manda la tradición y se enamoraron salvajemente.
Este idilio es lo que representa la obra que hoy comentamos. Bueno, en realidad Wagner quiso simbolizar su amor hacia Cósima. Algo así como: -Yo soy Sigfrido, y tú eres mi walquiria, cariño. Wagner escribió una pieza de unos 20 minutos, cuando su mujer dio a luz. Pero no le dijo nada a ella. Una mañana, mientras aún estaba dormida, empezaron a llegar silenciosos músicos a la casa y en el rellano de la escalera empezaron a tocar la pieza. Era el regalo de Wagner a su mujer. Aprovechó que era el día de navidad, (25 de diciembre de 1870) y ya mató dos pájaros de un tiro. Regalo de amor porque ha nacido nuestro pequeño y navidad todo junto.
Luego Wagner se dijo: Ya que tengo esto, podía ampliarlo un poco más, y contar la historia de Sigfrido entera. Y cuando tenía la historia de Sigfrido entera, pues se dijo: Parece que no se entiende muy bien, ya puesto, podía contar la historia de la walquiria, cómo llega ella a estar rodeada de llamas esperando a que un caballero la despierte. Y cuando terminó se dijo, ya puesto, podía contar la historia de los padres de Sigfrido, y el final, lo que pasa despues de que él se enamore, y la historia del anillo de poder, y la espada que no podía volver a ser forjada y...
Total, que cuando se quiso dar cuenta, tenía libreto para 25 horas de música. Y claro, Wagner, que era un hombre al que le gustaban los retos, pues las escribió, y salió lo que hoy conocemos como La tetralogía "El anillo del nibelungo". Es decir, cuatro óperas que tienen como fondo común un anillo que da poder sobre los demás a quien lo posea y que por orden son: "El oro del Rin", "La walquiria", "Sigfrido" y por último, "El ocaso de los dioses", donde todos mueren y el anillo vuelve a sus legítimas dueñas, que son las hijas del Rin.
Toda esa historia de que escribió primero el idilio y luego ya salió toda la tetralogía es bonita, a mí me la contaron así, y a mí me gusta creer que es cierta. Eso de que la ópera más impresionante del mundo naciera como un regalo de amor es bonito en todas las culturas del mundo. Pero no parece que sea cierta. Más que nada, porque la tetralodía la terminó en 1874. Y yo no me trago que todo eso lo escribiera en 4 años sólo. Más que nada, porque todas las fuentes dicen que la comenzó en 1848 o por ahí. Y que surgió todo a raiz de un artículo periodístico sobre la muerte de sigfrido.
Pero mi historia es más bonita.
Tengo que avisar de que "El idilio de Sigfrido" no es un fragmento de la ópera "Sigfrido". Toma temas de la tetralogía, pero también de Tristán e Isolda. Y un poco el argumento, pero nada más.
Y aquí está el audio:
http://www.megaupload.com/?d=UB1JEFVQ
viernes, 26 de diciembre de 2008
Tristán e Isolda, de Wagner

"Por la noche, de la tumba de Tristán surgió una viña que se cubrió de hojas y ramas verdes. Sobre la tumba de Isolda creció un hermoso rosal de una semilla traída por un pájaro salvaje; las ramas de la viña pasaban por encima del monumento y abrazaban el rosal, mezclando sus flores, hojas y racimos con los capullos y las rosas. Y los antiguos decían que estos árboles enlazados habían nacido de la virtud del filtro y eran símbolo de los amores de Tristán e Isolda, a quienes la muerte no había podido separar."
La leyenda de "Tristán e Isolda" es antiquísima. Para conocer sus orígenes tenemos que retrotraernos a la noche de los tiempos. Ha ido modificándose a lo largo del tiempo y quizá gozó de mayor fama a partir del siglo XII, siglo a partir del cual proliferaron numerosas versiones de esta leyenda. Sin embargo, hoy la conocemos gracias a esta magnífica ópera de Richard Wagner.
Cuenta la historia de dos chavales, que accidentalmente, beben una poción de amor y se enamoran perdidamente y sin remedio el uno del otro. El problema viene porque Tristán vive con su tío que es rey y en verdad ha ido a un reino cercano a participar en un torneo y así coseguir a Isolda, (que era el trofeo del torneo) para entregársela a su tío. Claro, es en el viaje de vuelta cuando por error se enamoran, y ya os podéis imaginar: una historia de amor imposible. Bueno, en la ópera de Wagner pasan más cosas, y muchas más cosas pasan en la leyenda medieval. Por ejemplo, que Tristán, anteriormente había matado al prometido de Isolda, en una batalla, luego Tristán fue dado por muerto, y lanzado a la mar en una barca, pero las olas lo llevaron a la costa del pais vecino, y allí lo rescató Isolda (porque en realidad no estaba muerto). Entonces este se dio cuenta de que la muchacha que le podía salvar la vida en realidad le odiaba, por lo que le dice que en verdad se llama Tantrís. Y la otra se lo creyó. Así es como la conoció y como llegó a la conclusión de que sería la mejor dama para su tío. Lo que pasa es que luego ella se enfadó porque pensaba que Tristán lucharía para casarse con ella y no para entregársela a su tío y más follones. Luego, una vez en casa, cuando ya están enamorados, Tristán se ve obligado a huir, para que no les mataran y en esto que pide asilo en la corte del rey Arturo, el de la tabla redonda...
Bueno, un follón. Pasan muchas cosas, hay multitud de viajes, de encuentros de escenas... pero Wagner se vió obligado a recortar la historia porque aquello era demasiado largo y cansino, por lo que tomó solamente dos escenas de la narración. Básicamente, la escena donde toman el brebaje, algo así por medio para darle emoción, creo que también hace referencia a la escena anterior cuando Tristán mata al prometido de Isolda y le dice que su nombre es Tantrís, y, cómo no, la muerte de los amantes.
Quizá la obra hubiera pasado desapercibida, o simplemente como una música bonita de Wagner, si no hubiera sido por el uso del que se ha llamado posteriormente "Acorde Tristán". Y se llama acorde Tristán, porque se trata del primer acorde que aparece en la pieza. Este acorde es característico, porque no puede explicarse atendiendo a las normas que definen la tonalidad. Está formado por cuatro notas, Fa - Si - Re# - Sol#, y muchos musicólogos entienden este acorde como el principio de la destrucción de la tonalidad. El principio de la música contemporánea. El principio del cambio de lenguaje. Son muchas las explicaciones que se le tratan de dar. Unos dicen que en verdad es un acorde de Sexta aumentada, y que el Sol# es en realidad una apoyatura del la que viene después. Otros dicen que hay que entenderlo como una dominante de la dominante con dos apoyaturas, otros nos dirán que es un acorde híbrido, en el que toman parte dos tonalidades simultáneamente. Otros dicen que en verdad es un segundo grado. Pero parece ser que no consiguen ponerse de acuerdo. Quizá no haya que buscar tanto. Quizá no sea un acorde tonal, y por tanto sólo le interesara a Wagner su sonoridad, pero sin duda, es el acorde que en toda la historia de la música más rios de tinta ha derramado.
Otra de las características de esta ópera, es el uso del leit-motiv. Que si bien no es un invento de Wagner, ha pasado como el verdadero creador. Normalmente, un leit-motiv es una melodía que se asocia a un personaje. El cine tomó buena nota de la música de Wagner y sus bandas sonoras continuaron ese camino. Pero en la ópera Wagner va más allá. Hay leit-motiv de caracter melódico, claro, pero también armónico (el mismo acorde tristán), y sobre todo, tímbrico. Así pues, si os fijáis en el final de la pieza, escucharéis un tutti orquestal al que solo falta el corno inglés. No se ha perdido el músico. Es sólo, que una vez muertos los protagonistas, la llama de amor que había entre ellos, también desaparece...
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