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lunes, 19 de septiembre de 2011

El gran macabro, de Ligeti

Bueno, ya está bien de vacaciones, vamos, digo yo.
Hace ya dos meses que tenía que haber actualizado esto, así que habrá que pedir disculpas por la inconsistencia. Pero claro, casi tres años hablando de música... se hace difícil seguir. Así que no prometo nada.

El caso es que vamos al lío. De Ligeti ya he hablado en este blog un montón de veces, pero hoy me apetece hacer un repaso. Nació en Hungría, en un pueblito de Transilvania. Lo que pasa es que ahora ese pueblito pertenece a Rumanía y en algunos sitios se leerá que nació en Rumanía, pero en verdad cuando él nació, era Hungria. Empezó a tocar el piano en casa de un amigo con 14 años más o menos, y le gustaba la música de jovencito, pero tampoco le prestaba mucha atención. Cuando se hizo más o menos mayor, intentó entrar en la universidad para estudiar física, pero no le dejaron debido a su origen judío, así que como la música también le gustaba y en el conservatorio no había restricciones, se fue al conservatorio. Con la guerra mundial tuvo que dejar los estudios y hacer trabajos forzosos para el régimen, pero sobrevivió y volvió a la academia. Cuando terminó de estudiar empezó a dar clases en la misma universidad, a componer y a estudiar los cantos tradicionales de su pais. Sin embargo, el régimen dictatorial no le daba mucha libertad de acción, ocultaba los progresos que se estaban alcanzando en Europa y le llegó a censurar alguna pieza, así que una noche Ligeti se hartó y se fue.

Llegó a Alemania donde conoció a Stockhausen, y empezó a trabajar en el laboratorio de música electrónica que dirigía el propio Stockhausen. Hizo tres piezas electrónicas pero se cansó rápido y empezó a trabajar para orquesta. Llevó un poco el lenguaje de la electrónica al mundo instrumental, y esto le dirigió a una estética dominada por las masas sonoras, que fue más o menos lo que imperó en su música durante los años '60.  Se hizo famoso en Europa y en América, quizá debido a su monumental Requiem, o quizá debido a la interesantísima "Atmosferas", algunos dicen que porque su música apareció en la película 2001, pero el caso es que ligeti decidió no quedarse haciendo lo mismo que le había dado fama una vez y siguió investigando. Los años '70 se convirtieron en una década de experimentación, donde Ligeti no tiene un estilo definido. Utiliza citas de otras músicas, utiliza el espectralismo, utiliza el surrealismo, utiliza procedimientos clásicos...

Esta ópera es de 1975, es decir, de la década de experimentación. Está basada libremente en "La balada del gran macabro", de Michel de Gelderode. Gelderode fue un escritor surrealista Belga. La obra, como surrealista que es es dificil de entender. Se desarrolla en una etapa cercana al fin del mundo. Un tipo, Nekrotzar viene a anunciar el fin del mundo, se junta con un borracho y con un catador de vinos y juntos llegan a la corte del príncipe gogo a anunciarle el fin del muno. El problema es que el príncipe está más interesado en el vino que en escuchar a Nekrotzar, y Nekrotzar por su parte, piensa que el vino tinto es sangre, por lo que todos se cogen una buena. Al día siguiente no saben si el mundo se ha acabado o no, y cada uno vuelve por donde vino. Más o menos, así muy muy resumido, ese es el argumento de la pieza de teatro. La ópera cuenta una historia similar. Ligeti utiliza un lenguaje heterodoxo. Inserta citas de Beethoven, Rossini y Verdi. Numerosos pasajes incitan a la sonrisa, como el preludio escrito para bocinas de automóvil, la escena en la que se repite la misma música, pero con timbres, o alguna que otra escena que no voy a desvelar.

De esta ópera escribió varias versiones. La primera, de 1975, larga y con muchas partes recitadas. Pero se ve que no funcionaba muy bien, así que recortó algo y de ahí salió la segunda versión, de 1978. Después, juntando algunos fragmentos más chulos, hizo algo así como una suite de la ópera. Aunque no es una suite propiamente dicha, es más bien una pieza independiente que utiliza material de la ópera. Se llama "Mysteries of the macabre". Esta pieza es para voz femenina y orquesta de cámara. Alguien me contó una vez, aunque yo nunca lo he verificado, que el día que iban a estrenar esta piececita, la cantante falló un par de días antes del estreno. Como no podían encontrar a nadie que hiciera el papel, el trompetista de la orquesta dijo: "Eso se puede hacer con una trompeta", así que lo hicieron con trompeta. Nueva versión. Y después, también hay un arreglo de está última versión para trompeta y piano con percusión, pero creo que el arreglo no es del propio Ligeti. Aquí hay un video muy chulo de esta última versión, y aquí la versión con soprano y orquesta.

Qué más. Después de los '70, Ligeti siguió experimentando, conoció a Simha Arom que era un etnomusicólogo que se había ido a África de joven y había estudiado la música de los pigmeos de allí de África. Total, que Ligeti se quedó pillao con las polirritmias africanas y estuvo toda la década de los '80 trabajando polirritmos. Además, en esta época volvió al piano y escribió los tres cuadernos de estudios y el concierto para piano y orquesta. Y luego en los '90, con 70 años, pues empezó a investigar otra vez, pero ya estaba mayor y delicado de salud, así que escribió pocas cosas, aunque hay que decir que sublimes. El concierto para violín, de 1992 es una de sus piezas (para mí) más bonitas. Y en el segundo movimiento utiliza un tema melódico cogido de su música ricercata (escrita 40 años antes).

Y ahora hay una versión de esta ópera, versión española de "la fura del baus" de gira por el mundo. O por lo menos estaba de gira hace algunos meses. Si la encontráis por ahí, no olvidéis comentar que tal por aquí!.

viernes, 22 de octubre de 2010

La música ricercata, de Ligeti

Qué gran hombre, Ligeti, ¿verdad?

Hace mucho tiempo, antes de ser famoso, Ligeti vivía en Hungría. En realidad vivía en una región que ahora me parece a mí que pertenece a Rumanía, pero por aquélla época pertenecía a Hungría. Estalló la segunda guerra mundial, como sabemos, a él le pilló de pleno, le pusieron a hacer trabajos forzados y a transportar explosivos al frente de guerra y su familia quedó totalmente desintegrada. Después de la guerra, Ligeti intentó rehacer su vida, terminó la carrera de composición y comenzó a dar clases en la academia Ferenc Liszt. Total, que empezó a componer en un estilo así parecido al de Bartók. De hecho siguió un poco sus pasos y también estudió las músicas populares de hungría y las incluyó de alguna manera en su música. Total, que escribió algunas cosas muy simpáticas como el Regi Magyar társas táncok, para flauta, clarinete y orquesta de cuerda o el concierto rumano (que por cierto fue prohibido porque a Ligeti se le ocurrió la horripilísima idea de mezclar un fa con un Fa# en un mismo acorde!), y otras menos simpáticas pero muy interesantes como el primer cuarteto de cuerda, o esta música ricercata.

Resulta que en Hungría por aquélla época existía una dictadura política bastante agresiva, que censuraba todo lo que sonara a novedoso. Por ejemplo, nadie conocía los trabajos de Adorno, o las obras de Schoenberg. Pensad que Schoenberg publicó la primera obra totalmente dodecafónica en 1925 y estamos hablando de los cincuenta. El pobre Ligeti tuvo que comprar los libros de Adorno de contrabando...

Así que, como no estaba al corriente de las últimas tendencias musicales pero por otra parte intuía que debía de haber algo más allá del lenguaje que le habían enseñado y además escuchaba una emisora extranjera a escondidas por la que oía algunas cosillas, se puso a investigar. Comenzó a investigar desde el intervalo.
-¿Qué puedo hacer con un intervalo? ¿Qué puedo hacer con dos intervalos? Y así comenzó a probar algunas cosas nuevas. Al final llegó a unas conclusiones que estaban muy cerca del dodecafonismo, pero que evidentemente tenía sus diferencias.

En música ricercata trabajó 11 pequeñas piezas para piano. Once estudios podríamos decir aunque no trabajan diferentes mecanismos para el pianista. Todas las piezas son bastante peculiares, porque Ligeti comenzó trabajando solo dos notas en la primera. El La y el Re. Pero como si quisiera retarse a sí mismo, durante todo el movimiento sólo oímos Las. Unos más agudos, otros más graves, escuchamos ritmos interesantes, al final la tensión va acumulándose y encontramos un accelerando, un crescendo, y finalmente, como si de una dominante se tratara resolvemos en un Re. El segundo movimiento añade una nota más. Con tres notas, que en este caso son Fa, Fa# y Sol, se construye todo el movimiento. Y quizá sea el más famoso de todos, ya que aparece en varias escenas de "Eyes whide Shut", de Kubrik. El tercer movimiento tiene cuatro notas. En este caso, Do, Mib, Mi y Sol. Os podéis imaginar lo que pasa en el resto de movimientos.  Cinco notas para el cuarto, seis para el quinto, y así, poco a poco hasta llegar al onceavo y último en el que se completa el total cromático. Este último movimiento es una fuga donde el tema principal ya tiene integrados los doce sonidos de la escala cromática.

Evidentemente, las autoridades soviéticas, volvieron a prohibir la música ricercata, y al final acabaron con la paciencia del pobre Ligeti que junto a su mujer y a su perro abandonó el pais una noche de invierno y terminó consiguiendo la nacionalidad austríaca. El resto es ya historia.


viernes, 30 de octubre de 2009

El segundo cuarteto de cuerda, de Ligeti


Cuando un compositor escribe una obra, normalmente es porque alguien se lo ha pedido. Es muy raro que un compositor se levante un día por la mañana diciendo:

-Hoy voy a escribir una sinfonía para ocho solistas, tres coros mixtos y orquesta, mira tú por donde, me ha dao por ahí.

Quizá cuando se está estudiando se hagan ese tipo de cosas, pero posteriormente, cuando uno ya tiene un nombre, un trabajo, una familia que mantener y esas cosas que tienen las personas mayores, pues escribe si alguien le pide que escriba. En caso contrario, se queda en la cama, o se lleva a los niños al colegio, o se va de vacaciones a la playa. Pero ya digo, es muy raro que se ponga a escribir música. Entre otras cosas, porque conoce de primera mano lo difícil que es estrenar una pieza que ha sido escrita sin venir a cuento.

Antiguamente, los que hacían este tipo de encargos eran los mecenas. Personas que tenían mucho dinero y que les gustaba la música le decían a un compositor o a otro: Yo te pago a cambio de que escribas. Como no sé de música, te doy carta blanca, y como tengo mucho dinero, tengo mucha influencia y lo que hagas se tocará, tenlo por seguro. En el siglo XX, de una manera gradual, esta función pasaron a tenerla las instituciones, ahora es el gobierno, la junta de Andalucía o el INAEM, por poner tres ejemplos, quienes hacen un encargo, que tampoco tienen que saber necesariamente de música, pero sí entienden de dinero, y entonces te dicen:

-Escribe una obra para tal conjunto que músicos que van a tocar tal día. No puedes utilizar ningún instrumento que no tengan ellos, y tu música no debe durar más de 7 minutos. Así que ve olvidándote de tu sinfonía para ocho solistas, tres coros mixtos y orquesta. Tienes que entregar la partitura el mes que viene y algún día te pagaremos, descuida.

Ligeti recibió una vez un encargo de un cliente misterioso. Una especie de mecenas antiguo, que le dijo:

-Escribe un cuarteto de cuerda.

No dio más detalles, pagó por adelantado y procuró que no trascendiera su nombre, así que no sabemos a quien debemos agradecer que Ligeti se pusiera con este cuarteto. Le pasó algo parecido a lo que había vivido Mozart años antes cuando el hombre misterioso vestido de gris llamó a su puerta y le pidió un requiem. Sólo que Ligeti no se puso a pensar en que si iba a morir ni historias del estilo. Escribió y punto.

Sabemos que en la creación de Ligeti se suelen distinguir dos periodos:

Por un lado los años '60, donde juega con texturas y escribió, por ejemplo, el requiem, por otro lado los '80 donde se vuelve loco con las polirritmias africanas y escribió, por ejemplo, el concierto para piano, y podríamos decir que toda la parte intermedia se dedica a e experimentar.

En este cuarteto, que fue escrito en 1968, juega un poco con el espectralismo: El espectralismo es una corriente que estaba naciendo en Francia, de la mano de Gerard Grisey y Tristan Murail. Aunque haya puesto una foto de un espectro bien simpático en el encabezado, el espectralismo no va por ahí. Explicarlo aquí no es tarea fácil. Básicamente podríamos decir que basa toda la música en el espectro armónico, que es una serie de sonidos que de alguna manera suenan a la vez que cualquier otro sonido que oigamos, y que nuestro cerebro interpreta sin decirnos nada como timbre. Es decir, ¿Qué diferencia hay entre el timbre de una flauta y el de un niño llorando? Pues el espectro armónico que es totalmente distinto. Si dos sonidos se parecen, sus espectros serán parecidos y si se diferencian, serán distintos.

Pues bien, un compositor espectralista basa toda su música en un conocimiento minucioso de todo eso. La forma, la estructura, la armonía, el concepto de consonancia y disonancia, incluso el ritmo y el timbre vienen determinados por el propio espectro (y lo que el compositor quiera hacer con él).

Así pues, Ligeti juguetea un poco con el espectralismo, para luego no volver a él (seguirá jugueteando con distintos estilos en los años '70). Por otra parte, los cinco movimientos de que consta, hacen referencia a un mismo material común, que va viéndose desde distintas perspectivas. Amodo de anécdota, en la partitura del cuarto movimiento, "Presto furioso, brutale, tumultuoso" dice que si al final de la interpretación los arcos conservan todas sus cerdas, es síntoma de que no se ha interpretado suficientemente "brutale".

Os dejo una versión de Arditti - String - quartet.

viernes, 28 de noviembre de 2008

El requiem, de Ligeti


Ligeti también era de familia judía, como Steve Reich. Pero él tuvo menos suerte. Ligeti había nacido en Transilvania, en una zona que entonces se consideraba húngara, pero ahora se considera territorio Rumano, y allí le pilló la II guerra mundial. Los nazis lo cogieron y le pusieron a trasladar explosivos al frente de guerra, lo cual debió de ser horrible. A sus padres y hermano se los llevaron a Ausvitz. El pobre Ligeti se escapó pronto, pero le cogieron y pa que no se escapara más, le metieron en un campo de concentración. Creo que incluso ahí se escapó una vez más, y también le pillaron.
Después de la guerra, su padre y su hermano habían muerto, y a su madre le quedaba poco tiempo de vida. Terminó la carrera de música, y se puso a dar clases. Pero el sistema político era bastante autoritario, y no permitía nada que fuera un poquito más allá de Bartok. De hecho, conseguía los libros de Adorno de contrabando. Por tanto, cuando escribió "Musica ricercata", esta fue prohibida. Así que se hartó, y aprovechando el levantamiento popular de ¿1956?, cogió a su mujer y a su perro y se marchó de allí. Cruzaron la frontera por la noche, atravesando las montañas a pie y se plantó en Alemania, donde conoció a Stockhaussen. Luego pasaron muchas cosas y se hizo más o menos conocido.
Entonces, llegó 1962 y se puso a escribir un requiem. Quería hacerlo como homenaje a su familia, que había muerto en la guerra. Cuentan las viejecillas del lugar que como no tenía mucho dinero, y vivía en un piso pequeño, no tenía sitio para meter una mesa suficientemente grande como para que cupieran las partituras del requiem. Así que se bajaba todos los días a un café cercano, y allí se pedía los cafés que hicieran falta y escribía el requiem. Cuando lo terminó, estaba tan bien hecho, que ganó un montón de premios, y se grabó en disco y tal.
Uno de esos discos fue a parar a la colección particular de un director de cine: Stanley Kubrik. Cuando algun director de cine hace una película, normalmente, realiza un premontaje de las imágenes con algún tipo de música que más o menos les va bien, y luego se lo enseña al compositor, y le dice: ¿Ves? Pues algo así quiero. También, la música incidental previa, le sirve para muchas otras cosas...
El caso es que en una de las escenas, Kubrik se había servido de el segundo movimiento de este requiem para realizar ese premontaje. (y también de otras músicas conocidas, como puede ser "Así habló Zarathustra" de R. Strauss, o "El Danubio Azul" de J. Strauss, (y aprovecho aquí para recordar que estos dos tipos no eran familia!))
Pero Kubrik había encargado una banda sonora a un compositor de prestigio, Alex North, claro que, cuando Kubrik comparó el resultado global con la música de North y con la que había utilizado en el premontaje, se dio cuenta que funcionaba mucho mejor de la segunda manera, y decidió dejarlo así. Tal como ahora lo conocemos.
El caso es que con las prisas se olvidó de avisar a ambos. Por un lado, North se fue el día del estreno a ver como había quedado su música y no la oyó, y por otro, Ligeti se fue, recomendado por un amigo, a ver 2001.
Y claro, la sorpresa fue mayúscula. Se puso malísimo, estuvo varios días en cama y cuando se levantó, decidió llamar a Kubrik para maldecirle. El otro le contestó algo así como: Deberías estar contento! ¡Ahora eres famoso en América!
Y bueno, ya se enfrascaron en discusiones que os podéis imaginar. Al final Ligeti desestimó la opción de plantarle una demanda al otro, y no debieron de quedar mal, porque Kubrik volvió a valerse de la música de György en dos películas más: En "El resplandor" y en "Eyes whide shut" donde encontramos el segundo movimiento de Música ricercata.

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