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viernes, 22 de enero de 2010

La suite de Jazz, de Shostakovich


Parecerá raro, pero a Shostakovich no le gustaba el jazz. En la época hacía furor, porque era una música nueva y todo lo nuevo llama la atención a unos y espanta a otros. A Europa llegaba desde Estados Unidos, porque los músicos que iban de gira se traían discos de por allí. Uno de los que se trajo un disco fue el director Nikolai Malko. Cuenta una leyenda urbana (yo he oído infinidad de versiones todas distintas) que Nikolai Malko estaba en una casa con Dmitri Shostakovich tomando un café. Total que Malko le puso el disco a Shostakovich para que este lo escuchara. Shostakovich lo escuchó y le dijo a Malko que menuda pieza fea le había puesto. Entonces le hirió su orguyo a Malko por aquéllo de "pues a mí me gusta" y tal y le debió de decir a Shostakovich eso que se dice tantas veces de "pues si no te gusta es porque tienes envidia de que tú no puedes hacerlo". Total que se estableció una conversación que bien pudo ser la siguiente.

Sh. Que dices, ¿Que tengo envidia de esa música insulsa e insípida, que no tiene ni buenas melodías ni buenas armonías ni siquiera buenas orquestaciones?

Mk. Sí, eso digo. Tienes envidia

Sh. Eso puedo hacerlo mejor con los ojos vendados.

Mk. Ah, ¿Sí? ¿Que te apuestas?

Sh. Me apuesto 100 Rublos y me la estrenas tú.

Mk. Trato hecho. Te doy una hora.

Sh. De acuerdo

Y entonces Shostakovich le pidió volver a escuchar la pieza, que era el famoso tema "Tea for two", la memorizó, se metió en una habitación, y una hora después salió con lo que hoy conocemos como "Tahiti Trot". Evidentemente, ganó la apuesta, y Malko la estrenó un mes después junto con el concierto para piano (creo). Era 1927.

Y cuento la anécdota, porque conociéndola es cuando a uno le extraña que Shostakovich se acercara nuevamente al Jazz para escribir las dos suites de jazz 11 años después. Sin embargo es cierto que su música tiene cierto carácter jazzistico. Escuchamos los conciertos para piano y algo queda, escuchamos algun fragmento de alguna sinfonía, y algo queda, y en estas suites pues algo hay también. Yo no conozco grandes cosas de estas dos suites. Pero sí que sé que en toda la historia de la música, (hasta que llegaron Schoenberg y sus alumnos) la música clásica y la música popular han ido de la mano. Todos los compositores incluendo a Stravinsky, aunque después lo negara, han echado mano de las melodías populares para tomar inspiración. Y a principios del siglo XX, con la proliferación de la música grabada, lo que hacía furor era el jazz y la música de Cabaret, que podríamos considerarla como un derivado. Así que Shostakovich cogió, supongo, melodías que oía por ahí, de temas de jazz, y las rearmonizó, y casi podríamos decir que reorganizó. Hizo una música que suena a Shostakovich, pero con melodías tomadas del jazz. Y luego, medio las abandonó. De hecho, de las dos suites, la segunda (que ahora se llama la primera) estuvo desaparecida hasta mil novecientos noventa y pico.

Ya veis, lo que son las cosas. Y ya sé que llevo así cerca de cuatro meses, pero resulta que el disco con la grabación lo tengo en la otra casa metido en una caja, así que no puedo colgarla, pero si está subida a Spotify. Podría buscarla, pero me voy a comer.

Un saludo a todos y no os olvidéis de dejar un comentario!

viernes, 16 de enero de 2009

La sinfonía nº5, de Shostakovich


Algunos le han llamado el compositor más importante del S.XX, otros lo tienen por el más influyente. No sé yo qué de verdad hay en todo eso, y tampoco tengo el poder suficiente para sentar cátedra por estos lares. Dos cosas son claras. Por un lado que en el siglo XX también están Stravinsky, Messiaen, Schömberg, Ligeti… que tienen lo suyo, y que Shostakovich si no es el más importante es de los más importantes. Y quizá sea el más escuchado. Eso puede ser.

Nació en Rusia, en 1906 y murió en 1975. Toda su vida la pasó en la Rusia comunista, donde obtuvo un trato favorable por parte del régimen oficial. Aunque también existieron problemas, su ópera “Lady Macheth de Mtsensk” fue prohibida en la unión soviética después de su estreno sin ningún motivo aparente, cuentan también que Shostakovich (me imagino que al igual del resto de la Rusia comunista ) vivía en continua tensión esperando en todo momento que el ejército irrumpiera en su casa, en medio de la noche… Pero la 5ª sinfonía tuvo un gran éxito prácticamente desde su estreno. Es una obra brillante, densa, donde Shostakovich consigue mantener como nadie el clímax durante un período prolongado de tiempo sin que decaiga la tensión, con un final espectacular, con la orquesta en tutti, que pone los vellos de punta a cualquiera. Y el régimen soviético sabía muy bien que este tipo de música funciona a la perfección como propaganda de un país, por lo que salió fortalecida. Pero Soshtakovich, aunque exteriormente apoyaba al régimen, en su interior se sentía aplastado por su yugo. Alguien me dijo una vez que los acordes en tutti, del final, representan los golpes del régimen cayendo sobre el pueblo. Yo no sé si será verdad. Pero es una idea poética.

La sinfonía ya empieza bien. Con una 6ªm ascendente asignada a las cuerdas. La sexta menor, para algunos es el intervalo del amor. No por casualidad es el principio de la banda sonora de “Love Story” (y ya volvemos a las bandas sonoras), pero también es el intervalo patético por excelencia. Nos induce a pensar que en ésta sinfonía se pondrán de manifiesto muchos de nuestros estados anímicos. Todo comienza con un canon, que se basa en esta 6ª menor, con una duración de dos compases. Más adelante, se añadirá una melodía creciente en el registro agudo. Y ya, Shostakovich, tiene prácticamente todo el material para construir el primer movimiento. El segundo tema está derivado del primero. Y el resto, un desarrollo de los dos temas y una reexposición. El resto de los movimientos son un Scherzo, un Largo y un Allegro non troppo, donde vuelve a sonar el tutti orquestal. Todo escrito en un lenguaje que trasluce influencias de Mahler, Bruckner, y en general los últimos románticos. Para nada tiene relación con lo que ya se estaba haciendo en Europa, aunque también hay que decir que, bajo cualquier prisma, es un ejemplo de perfecta arquitectura musical.

Esta sinfonía también puede escucharse como banda sonora en algunas versiones de la película “El acorazado Potemkin”, si bien la música fue escrita originalmente por Edmund Meisel. El motivo por el que Shostakovich suena en determinadas versiones no está claro. Algunos dicen que posteriormente, se le encargó a Shostakovich la composición de una banda sonora para el filme y él utilizó materiales de su sinfonía, que la música de Meise fue censurada en la Unión Soviética, otras versiones nos hablan de que el autor de esta 5ª sinfonía no tuvo nada que ver…

En fin, historias para no dormir…

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